sábado, 20 de septiembre de 2008

Atentado


Las cosas tienen su momento, no hay que forzarlas. Pero qué pasa cuando ese momento nunca llega, cuando tus sueños, una noche, estallan de improviso, sin avisar, sin una llamada previa que diga: llamo en nombre de ti mismo, te hago saber que todo lo que quisiste ser, hacer, vivir se irá al carajo en 3,2,1. Boom.
No. No avisan. Y toda esa metralla de ilusiones que componían el paquete bomba de tus sueños, salta por los aires y te golpea en la cara, agrietándote el cuerpo, el alma. Y piensas: gilipollas, eso es lo que eres. Un maldito gilipollas ingenuo.
Entonces, no te queda otra que recoger los pedazos heridos de ti mismo ante el espejo y llamar, cariacontencido, al 091. Pero cómo le explicas a la policía que han atentado contra tus sueños. Que han matado aquello que no fuiste, pero que sin embargo, eras.


Foto sacada de www.librodearena.com

2 comentarios:

Proyecto de Escritora dijo...

Me ha gustado mucho esta entrada, sobretodo la imagen y el final. "¿como le dices a la policía que han atentado contra tus sueños?" es muy buena esa frase.

Un saludo!

Rodrigo Casteleiro dijo...

Muchas gracias, escritora ;)