lunes, 25 de agosto de 2008

Dos


Leo en la prensa la siguiente noticia:

"¿Dónde está regulada la edad para enamorarse?"

Un granadino de 68 años lucha para que los jueces permitan su matrimonio con una marroquí de 23

VALME CORTÉS - Granada
El PAÍS - Sociedad - 25-08-2008

Adolfo Galán conoció a la mujer que dice que ama, Eddab Nawall, en Casablanca, donde ella vive. Fue hace cerca de cuatro años. Él viajó a Marruecos por motivos de trabajo como colaborador de la Universidad Internacional de Andalucía. La primera vez que la vio fue en un establecimiento de comida rápida en el paseo Corniche. Allí comenzó una relación cuyos protagonistas quieren culminar con el matrimonio. Cuando se conocieron, Galán tenía 64 años y Nawall 19. La diferencia de edad y de nacionalidad les obliga ahora a demostrar la honestidad de sus intenciones ante los jueces. Algo que aún no han conseguido. La pareja no logró obtener el certificado de capacidad matrimonial que se les exigía. Ni en España ni en Marruecos. Un juzgado de Motril argumentó su negativa en los "fines fraudulentos, económicos y migratorios irregulares" que veía en la unión. Galán y Nawall esperan ahora la decisión de otro juzgado de Granada.
"Entre líneas hay escrito que la diferencia de edad entre nosotros es mucha, pero ¿dónde está regulado si tengo edad para enamorarme o en qué condiciones estoy?". Galán no llega a comprender por qué tiene que dar cuentas a los jueces sobre cuestiones como si ama o no a la quiere que sea su esposa o si ésta le ama a él. El granadino es un ingeniero que dedicó su vida laboral a la empresa de electrónica fundada por su padre. "Yo no tengo una situación económica precaria, más bien todo lo contrario", enfatiza para alejarse así de uno de los principales móviles en los llamados matrimonios de conveniencia. Galán rechaza también que se argumente falta real de contacto entre la pareja o incluso que existan problemas de comunicación ya que asegura que se entienden en francés y español. "Esa semana que estuve en Casablanca nos vimos varias veces más, luego nos llamábamos con asiduidad", asegura. Todas las veces que se han visto -"siempre visitas de varios días"- han sido en Marruecos.Incluso planearon un viaje a Brasil para iniciar allí una nueva vida, pero no dejaron viajar a Eddab. Como gesto de protesta, Galán llegó incluso a estar en huelga de hambre, ingiriendo sólo líquidos, durante mes y medio el pasado año. También acampó con su coche en la frontera con Tetuán en junio de 2007 durante una semana. Galán tiene tres hijos de 37, 36 y 32 años, de un matrimonio anterior y otro de cinco años fruto de una relación con una mujer rumana a la que conoció en un viaje "humanitario". Dice que la soledad es lo único que no soporta. Quiere que su hijo menor viva con él, pero para eso cree necesario tener a otra persona a su lado. Pero eso no ocurrirá hasta que los jueces no le autoricen su proyecto de familia.

A veces aparecen publicadas noticias así, y la verdad reconforta saber que no todo son muertes, accidentes, robos y fraudes. Y más siendo lunes. Uno empieza de mejor humor la semana. Pensando además de en Bagdad, el partidazo de España ante EE.UU en la final de baloncesto o los accidentes póstumos de la operación retorno, en Eddab y Adolfo, aunque no comparta su visión de la soledad. Aunque sea a estas alturas un agnóstico en esto del amor. No obstante, creo firmemente en las personas. Y esta es una historia de personas. Me gusta leer cosas así.
Mientras tanto, la Guardia Civil continúa investigando el accidente de Barajas. El Ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, afirma ahora, tras su confianza inicial, que la identificación de cadáveres "está costando más" de lo que inicialmente pensaban. 69 cadáveres tienen ya nombre. El resto, 85, continúan en el limbo. Con sus nombres y apellidos, paradójicamente. Lo más duro para las familias, está por llegar, aseguran los psicólogos. Y los lingüistas, aunque no se han pronunciado, secundan ese pesimismo: No hay palabras que calmen ni curen ni alivien tanta pena. El abecedario, tan rico como es, se antoja inútil ahora. Y la lengua, muda.
Veo a los familiares de las víctimas y también me veo a mí, a mi madre, a mi padre, a mis amigos, llorando en las puertas del IFEMA, de los hospitales, inertes por los pasillos del aeropuerto. Todos íbamos en ese avión, como también todos subimos a los trenes de Atocha. Porque nadie está libre ni tampoco a salvo. Somos marionetas en manos de circunstancias. Aterra pensarlo.
Diviso a su vez por televisión a decenas de abogados, venidos hasta de EE.UU, rondando a los mismos familiares, frotándose las manos con los futuros litigios, con las futuras indemnizaciones millonarias. Haciendo su particular agosto. Spanair, de hecho, ya prepara su primera oferta cuando la vida de por si, no tiene precio. La línea que separa lo necesario de lo obsceno, es tan delgada, que a veces basta con un ligero fotograma para traspasarla. Por eso revindico a Adolfo y Eddab. Porque quiero pensar que el mundo además de sangrar, también late.
Mi pésamen a los familiares de las víctimas de la tragedia de Barajas.



Foto sacada de www.elpais.com. Adolfo Galán, en una playa de Granada. Autor: M. Zarza.



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