sábado, 30 de agosto de 2008

La buena chica



"Y pocas veces sonreía pero con eso a mí me valía. Y antes que nuestro tren descarrilara, en marcha me bajé sin decir nada. En otro tiempo me gustaba cuando en su mismo barco viajaba. Te juro que era buena chica aunque con poco apego a la vida".

Sobra decir más. Hay canciones que se escriben para determinadas personas y personas que son en si mismas, canciones. Tú siempre fuiste la buena chica. La que pocas veces sonreía. La del poco apego a la vida.
La que nunca me perdonó que me bajara de aquel tren en marcha, que te abandonase de forma tan abrupta después casi de haberme abandonado a mi mismo. Pero tenía que saltar o saltar. Me hacía daño estar contigo. Eso lo supe años más tarde, pero en ese momento lo intuía aunque no quisiera verlo. Reconocerlo. Porque tu veneno era a pesar de todo, tan dulce...
...No obstante, me arrojé al vacío y el cuerpo se me llenó de arañazos e incluso, me disloqué el corazón. Pero sobreviví a ti. Entonces te convertiste en canción. Y ahora pululas por los karaokes, pasando de micro en micro, de mano en mano. Curiosa metáfora.
Por lo demás, uno de mis temas favoritos de Los Secretos, interpretado para la ocasión por la señorita rocanrol, a la sazón, la cantante más atractiva de todo el panorama musical español. Y para mí, la más bella entre todas las mujeres.
Pasad una buena tarde de sábado.

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